Cuando todo está en calma

Cuando todo está en calma….

….puedo sentir el movimiento que se da fuera, en el aleteo de los pájaros, en las ondulaciones del aire, en los sonidos variados que se superponen como si se tratara de capas, en el suave balanceo de las hojas de los árboles, en las capas de energías que forman la vida, en los colores que parecen más llenos de vida…percibo la Vida llena de matices.

….puedo sentir el movimiento que se da dentro, en el ondulante movimiento de mi alma , en el gozo y alegría de estar conmigo, en el remanso de tranquilidad temporal que hay en mi mente, en el calmado movimiento de las ideas que quieren salir y vivir, en el flujo de amor que discurre en mi interior, en la plenitud que siento al cesar toda lucha y resistencia conmigo misma. Sí Soy Yo.

Cuando no todo está en calma….

….respiro y elijo volver cuanto antes a esa calma que me llena de vida, elijo regresar a esa calma que me permite sentir lo rica y abundante que es mi vida, que es la vida, sin necesidad de luchas, de batallas, de causas, de competencias.

De qué depende.

El que todo esté en calma o no lo esté no depende de hechos externos, sólo depende de cuán permeable estoy siendo al influjo de mi alma, o si por el contrario me estoy enganchando en las voces mentales que aparecen en cualquier momento “recordándome” lo que no he hecho, lo que debería estar haciendo o pensando, lo que ha hecho o dicho tal o cual persona, lo mal que está el familiar, el vecino, la economía, el mundo…

Mi alma no me pide que esté defendiendo causas, ni que salve a nadie, no me dice que soy imperfecta. Más bien, cuando me quejo como humana de sentirme imperfecta, se podría decir que mi alma se “ríe a carcajadas“.

El camino recorrido hasta llegar a disfrutar de mi vida como lo hago ahora ha sido “largo e intenso”,  pero todo lo que me ha llevado hasta estos momentos bien ha valido la pena.

Aparentemente no ha cambiado nada, y en realidad ha cambiado todo.

No hay una regla fija ni siquiera un modelo que sea válido para dos personas, y en eso radica la magia. Cada cual tiene ante sí el reto de buscar y encontrar eso que le da la felicidad. Generalmente lo hacemos fuera, en el exterior hasta que, cansados de buscar de mil formas inimaginables y no encontrarlo, se nos ocurre que quizás está dentro.

Yo lo hice así. Y finalmente llegó el momento de encontrar-me, encontrar a Mi Misma. No se llega al final del camino en ese instante,no. Para vivir en plenitud y disfrutar de la Vida, es necesario integrar todo lo que has encontrado, convertirte en uno. Y eso es lo que vivo en estos momentos, la integración.

“La vida es bella, simplifícala y se volverá rica. Disfrútala”.

Clara Freire (Cati)

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